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martes, febrero 20, 2007

LA HISTORIA DEL TRUST ROCKEFELLER.

MARTIN LOZANO, de Alba Longa Editorial, marzo 1998) ESCRIBE SOBRE UNO DE LOS CENTROS DE PODER DE LA OLIGARQUÍA PLUTOCRÁTICA ESTADOUNIDENSE: EL TRUST ROCKEFELLER, REVISANDO LA TRAYECTORIA DE LA STANDARD OIL Y EL CHASE MANHATTAN BANK; LA FUNCION DE LAS "FUNDACIONES FILANTRÓPICAS" Y LA ELABORACION Y PROMOCION DE UNA IDEOLOGÍA DEL IMPERIALISMO NORTEAMERICANO.


El forjador de la saga, John Davison Rockefeller, nació en 1839 en Richford (New York), en el seno de una familia descendiente de inmigrantes judío-alemanes llegados a Estados Unidos en 1733.
Durante sus modestos inicios como contable de la firma Hewit and Tuttle, el joven John Davison emprendió la redacción de una especie de diario económico al que tituló "Libro Mayor A". Aquel curioso registro, que todavía se conserva actualmente, y las anotaciones contenidas en su libro autobiográfico "Random Reminiscences", ofrecen un esbozo magistral de su personalidad, en la que se combinaban, a partes iguales y en una suerte de simbiosis perfecta, la austera cicatería del buhonero y la ambición ilimitada del empresario predador. Y como se comprenderá, un hombre adornado de tales cualidades, y de otras que iremos viendo, estaba irremisiblemente abocado al éxito económico.
En 1858 abandonó su primer empleo para asociarse con un negociante inglés llamado Maurice Clark, con quien fundó la compañía Clark and Rockefeller. A la habilidad para los negocios del joven Rockefeller vino a sumarse muy pronto un acontecimiento crucial: la guerra de Secesión. Tal suceso multiplicó los pedidos y el volumen comercial de la firma, aunque ése no fue más que el primer capítulo de su dilatada carrera empresarial. El segundo y más importante comenzaría el 10 de enero de 1870, cuando, después de una experiencia de varios años en el sector petrolífero, fundara ya en solitario la Standard Oil.
A partir de ese momento se inició una ascensión imparable que acabaría desembocando en el dominio prácticamente absoluto del trust Rockefeller en la industria del petróleo. Por el camino quedaron sus competidores y un largo rosario de artimañas, extorsiones, sobornos e irregularidades de toda índole. Nada, por otra parte, que no fuera la propia lógica del capitalismo llevada a sus naturales consecuencias. Desde entonces, la jaculatoria preferida del fundador de la dinastía sería "Dios bendiga a la Standard Oil", y la divisa de su imperio económico, perpetuada en el tiempo por sus descendientes, dice así: "Por el bien de la Humanidad".
Entre las prácticas habituales de la Standard Oil figuraban :
los sobornos a los empleados de otras compañías,
las coacciones a los clientes de sus competidores, amenazándoles para que cancelasen sus pedidos,
y la compra de parlamentarios, mediante la cual paralizó en numerosas ocasiones diversas proyectos legales tendentes a poner coto a sus desmanes.
A todo esto se añadiría la extraordinaria complejidad jurídica de su estructura, lo que, unido a la absoluta laxitud e inoperancia de las leyes federales antimonopolísticas, garantizaba a la Standard una amplia impunidad. Tanto es así que, desde su creación en 1870, la Standard pasó de una producción inicial equivalente al 4% del mercado petrolífero americano, al control en 1876 del 95% de dicho mercado. En el corto espacio de seis años la compañía de Rockefeller había laminado o absorbido prácticamente a todos sus competidores.
Las innumerables tropelías perpetradas por la Standard se fueron acumulando con los años en forma de otras tantas demandas legales interpuestas por sus víctimas, a las que se añadieron las de diversos Estados de la Unión. Huelga decir que sin ningún resultado satisfactorio para los querellantes. Pero en 1907 un juez encontró a la Compañía culpable de 1.642 casos de extorsión, condenándola por ello al pago de indemnizaciones por valor de 29.240.000 dólares. Cuando John Davison Rockefeller tuvo noticia del fallo, comentó sin inmutarse: "El juez Landis estará muerto mucho antes de que hayamos saldado esa deuda". El magnate americano, que conocía muy bien el terreno que pisaba, no se equivocó. Aquella resolución condenatoria sería anulada en recurso años después.
Con el transcurso del tiempo, el nivel de organización y eficacia del Trust se iría ampliando de acuerdo con las exigencias del capitalismo en expansión. Una de las innovaciones más provechosas para la firma fue adoptada por el primogénito del fundador, John Davison Rockefeller junior, quien, a raíz de su matrimonio con Abby Greene Aldrich, había entroncado con una de las más rancias familias de la oligarquía pilgrim. En 1923, Junior incorporó al trust familiar una nueva categoría de colaboradores: los asociados, una especie de consultores con rango oficial que en poco tiempo conformaron una amplia red de influencia cuyas ramificaciones abarcaban todos los sectores de la sociedad norteamericana. Además de velar por los intereses de la casa Rockefeller, uno de los más importantes cometidos de sus asociados consistía en contactar con personas bien situadas y relacionadas e incorporarlas a la firma, extendiendo así el peso y la influencia de ésta.
Sin embargo, las bazas más importantes en lo tocante a la consolidación y la expansión del Trust fueron, sin ninguna duda, su implantación en el ámbito bancario, y sus inversiones filantrópicas.
En 1911, John D. Rockefeller adquirió un grueso paquete de participaciones de la Equitable Trust Company, convirtiéndose así en su accionista mayoritario. Nueve años después esa entidad financiera manejaba ya un volumen de depósitos superior a los 250 millones de dólares y se había situado en el octavo lugar del escalafón bancario estadounidense. El siguiente paso tuvo lugar en 1930, cuando John Davison Junior ultimó la fusión de la Equitable Trust Company con el Chase National Bank, que pasó a convertirse de ese modo en el mayor banco del país. No habían transcurrido aún tres años desde la fusión cuando el clan Rockefeller lograba situar a uno de sus miembros (Winthrop Aldrich) en la presidencia del Consejo de Administración de la entidad. El proceso de consolidación financiera culminaría finalmente en 1955, con la fusión del Chase Natinal Bank y el Bank of the Manhattan Company, ligado al grupo Warburg, fusión de la que resultó el Chase Manhattan Bank, presidido desde 1969 por David Rockefeller, nieto del fundador de la dinastía y cabeza de la misma en la actualidad.
No será difícil advertir que la conformación de esos mastodónticos conglomerados económicos, que no ha hecho sino acentuarse con el transcurso del tiempo, contradice frontalmente las cacareadas reglamentaciones antitrust, así como el no menos vociferado sofisma del libre mercado, conceptos que no son en la práctica más que entelequias propagandísticas, como los hechos demuestran hasta la saciedad.
Por lo que se refiere a la evolución del trust Rockefeller, pueden mencionarse dos simulacros jurídicos de impedimento a sus prácticas monopolísticas, que se saldaron, como no podía ser de otra forma, con sendos fiascos. Considerando cuál es la dinámica propia y connatural del sistema capitalista, esperar otra cosa habría sido absurdo.
El primero de tales intentos tuvo lugar en 1887, a raíz de una resolución adoptada por el Congreso (Inter State Commerce Act) en contra de los consorcios comerciales interestatales y de las rebajas discriminatorias practicadas por las compañías ferroviarias en favor de los grandes trusts. La Standard Oil, que vulneraba dichas disposiciones, fue emplazada ante los Tribunales y condenada en juicio a su disolución. Pero la sentencia no fue ejecutada.
Poco después, en 1889, el Estado de Ohio demandaba de nuevo a la Standard, apoyándose en una ley que prohibía toda asociación económica cuya red comercial se extendiese por varios Estados de la Unión. El fallo de los Tribunales volvió a ser condenatorio, conminando a los responsables de la Compañía a disolverla. Como respuesta, John D. Rockefeller, que en esa ocasión simuló acatar formalmente la resolución judicial, estableció con los administradores y fideicomisarios de sus empresas un "gentlemen agreement", es decir, un acuerdo tácito entre "hombres de honor" por medio del cual se mantuvo de facto la vinculación orgánica de todas las compañías del Trust. Todo siguió, por tanto, igual que antes.
Veinte años más tarde, tras un largo paréntesis de calma, se desencadenaba la segunda y última tentativa. Por aquellas fechas, el juzgado federal móvil de Missouri emprendía un proceso contra el trust Rockefeller bajo la acusación de complot contra el libre mercado, iniciándose así un dilatado proceso a lo largo del cual fueron acumulándose las resoluciones condenatorias y los consiguientes recursos. Finalmente la causa llegó a la Corte Suprema, que en marzo de 1911 decretó la desmembración de la Standard en 39 compañías diferentes, cada una de las cuales debería operar independientemente y en competencia con las demás. Aquello no fue más que un nuevo espejismo, ya que las participaciones de la Standard siguieron, lógicamente, en manos de los mismos accionistas, de tal modo que el único cambio que se produjo consistió en que el Trust dejó de operar con un solo nombre para hacerlo bajo varios distintos. Fue así como nacieron La Standard Oil of New Jersey, la Standard Oil of Ohio, la Standard Oil Company of New York (SOCONY), la Vacuum Oil, la Humble Company, etc.
Por su parte, John D. Rockefeller, que seguía siendo el accionista mayoritario, eludió cualquier sospecha de intentar reconstruir el consorcio creando una serie de fundaciones filantrópicas a las que transfirió buena parte de sus acciones. A título de muestra, sólo una de ellas, la Rockefeller Fundation, recibió cuatro millones de acciones de la Standard de New Jersey y dos millones de títulos de la Standard de Indiana. Un tema del que convendrá ocuparse a continuación, no sin antes consignar que el único resultado efectivo de aquella "desmembración" fue la espectacular subida experimentada por las acciones de la Standard en la bolsa neoyorquina, al punto que, en el breve plazo de cinco meses, el valor de las mismas aumentó en 200 millones de dólares, una cifra nada despreciable para la época. Poco después de aquel evento era elegido nuevo presidente de los Estados Unidos William Taft, quien manifestaría públicamente sus escasas simpatías por la legislación antitrust, calificándola de insensata e inoperante.
Por lo que se refiere a las Fundaciones filantrópicas, el primero que supo vislumbrar sus polifacéticas utilidades fue Andrew Carnegie, quien, por otra parte, era un decidido entusiasta del darwinismo social ; una contradicción que, a la luz de la realidad que se enmascara tras esas instituciones, no es más que aparente. Pero serían los Rockefeller quienes mejor partido iban a sacar a este valioso instrumento, que en sus manos se reveló como un recurso de efectividad inigualable. Y es que tales entidades no sólo sirvieron para convertir la animosidad social hacia el clan de los primeros momentos en creciente simpatía, derivada de su nuevo papel "benefactor", sino también como un útil de primer orden para burlar la reglamentación antitrust.
Con todo, no se agotan ahí los múltiples usos de las Fundaciones, toda vez que éstas se han mostrado también como un vehículo inmejorable de penetración e influencia en todos los ámbitos de la sociedad.
Si nos ceñimos al terreno estrictamente económico, las prerrogativas que la legislación norteamericana concede a este tipo de instituciones hablan por sí mismas. Así, los fondos transferidos a una Fundación son deducibles en la declaración de la renta, y todos los bienes que le son entregados están exentos de derechos sucesorios. Por lo demás, las donaciones pueden ser efectuadas tanto por personas físicas como por cualquier tipo de sociedad, sea o no de carácter lucrativo. Asimismo, las fundaciones están exentas a perpetuidad del pago de impuestos, lo que no impide que puedan poseer, comprar o vender todo tipo de bienes inmuebles y de valores mobiliarios, así como conceder préstamos a sus donantes. Todo ello hace que los miembros de sus Consejos Directivos dispongan de una plataforma óptima para actuar en beneficio propio al amparo de los privilegios de que goza la Fundación.
En el ámbito político, las diversas Fundaciones del clan Rockefeller le rindieron igualmente un valioso servicio a éste. A través de ellas, y de otros eficaces instrumentos, como el Consejo de Relaciones Exteriores, el clan Rockefeller ha mantenido durante las últimas cinco décadas una considerable influencia en las altas esferas del poder político. De hecho, buena parte de los personajes que han determinado la política norteamericana a lo largo de ese período, estuvieron vinculados a las entidades del trust Rockefeller, cuando no procedían directamente de los órganos directivos de las mismas. La relación es tan numerosa que sólo podrán citarse algunos de los más significativos, entre los cuales figuran Douglas Dillon, James Forrestal, John McCloy, Robert Patterson, Allen y John Foster Dulles, Winthrop Aldrich y Dean Rusk, destacados protagonistas todos ellos de la escena pública estadounidense de postguerra.. La lista continúa con los hombres que constituyeron el relevo generacional de los primeros, como son Walt W. Rostow, Zbigniew Brzezinski y Henry Kissinger, salidos igualmente de los foros y organismos patrocinados por las Fundaciones Rockefeller.
No menos importante ha sido y es la presencia de las diversas Fundaciones Rockefeller en la vida social estadounidense, acerca de cuyo alcance tan solo podrán ofrecerse aquí algunas muestras, ya que la actividad de esa maquinaria fundacional se extiende por campos tan diversos como la demografía, la religión o la enseñanza académica, si bien su orientación ideológica es la misma en todos los casos.
Uno de los campos en el que la Fundación Rockefeller fue pionera es el del control de la natalidad, al punto que ya en 1934 comenzó a desarrollar su labor en ese terreno uno de los miembros del clan, John D. Rockefeller III, si bien los condicionantes mentales de la época no eran aún lo suficientemente propicios para tales planteamientos. Pero ese inicial inconveniente no habría de suponer un gran obstáculo. Todo era cuestión de tiempo y del adecuado despliegue propagandístico para que la mentalidad occidental fuera adaptándose a las necesidades del capitalismo moderno. A medida que el asunto se fue divulgando, el rechazo de los primeros momentos a las tesis anticonceptivas fue dando paso a una acogida más favorable, de tal modo que ya a finales de los cincuenta el control de la natalidad se había convertido en una de las prioridades de la política exterior norteamericana. Tanto es así que, en 1958, el Departamento de Estado adoptó como tesis oficial que el crecimiento demográfico constituía el mayor obstáculo para el desarrollo económico y social y para el mantenimiento de la estabilidad política en los países del Tercer Mundo. Una tesis que ha venido manteniéndose desde entonces, y mediante la cual se han soslayado sistemáticamente las razones de fondo de la postración tercermundista. No será ocioso significar que buena parte del presupuesto dedicado por la Administración norteamericana al control de la natalidad en las regiones subdesarrolladas ha corrido tradicionalmente a cargo de las Fundaciones Ford y Rockefeller, cuyo proverbial altruismo se manifiesta igualmente en el ámbito occidental a través de sus aportaciones millonarias a la causa proabortista.
También en el terreno académico las inversiones del trust Rockefeller han sido cuantiosas. Figura entre sus principales logros la Universidad Rockefeller, cuyo antecedente embrionario fue el Instituto de Investigación Médica. Otro importante centro cultural financiado por las Fundaciones Rockefeller ha sido el complejo de Morningside Heights, una especie de emporio académico del que forman parte la Universidad de Columbia, el Teachers College, el Barnard College, la International House, la Iglesia Riverside, el Seminario de la Unión Teológica y el Seminario Teológico Hebreo.
También el ámbito religioso, por llamarlo de alguna manera, ha suscitado la atención de la filantropía rockefelleriana. El primer impulsor de semejante labor fue John D. Rockefeller junior, que ya a principios de los años treinta comenzó a significarse como el principal promotor financiero del protestantismo liberal. Título al que se hizo acreedor mediante sus cuantiosos aportaciones y su entrega personal a la causa promovida por instituciones como el Movimiento Mundial Interiglesias, el Consejo Federal de Iglesias y el Instituto de Investigaciones Sociales y Religiosas, cuyos postulados ideológicos se basaban en una especie de ecumenismo pseudorreligioso y en un cambio de las instituciones eclesiásticas al objeto de que éstas se incorporasen a las tesis ideológicas propugnadas por el capitalismo expansivo y progresista. Todo ello, naturalmente, sobre la base de la preponderancia internacional estadounidense, un concepto que estaba presente en la raíz misma del entramado filantrópico creado por el fundador de la dinastía. De hecho, el reverendo Frederick Gates, que fue el brazo derecho de John D. Rockefeller senior, y el verdadero artífice de su imperio filantrópico, manifestó reiteradamente la doctrina que subyacía tras ese proyecto, que no era sino la consabida "misión civilizadora" de las razas de habla inglesa y el desarrollo económico del planeta bajo la tutela de los Estados Unidos.
Con el discurrir del tiempo la orientación de los programas "religiosos" financiados por las Fundaciones Rockefeller ha corrido en paralelo con la de las más avanzadas corrientes pseudoespirituales modernas, cuyo trasfondo se sitúa en la línea de los postulados comentados en el párrafo anterior. A ello obedecen las ayudas financieras de dichas Fundaciones a numerosas sectas (Hare Krisna entre ellas) divulgadoras de un orientalismo burdo y adulterado a la medida del vacuo esnobismo occidental. Como militante de alto grado de la francmasonería, el actual cabecilla de la dinastía, David Rockefeller, patrocina también varias sociedades pseudoiniciáticas que se dicen representantes de la tradición perdida, como es el caso de la denominada AMORC (Antiquae et Misticae Ordo Rosae Crucis).
Con todo, las diversas Fundaciones Rockefeller no son sino un instrumento más, ciertamente importante, aunque no exclusivo, de la intervención del clan en la vida pública. Intervención que se ha venido articulando a través de otros conductos, como son ciertos organismos privados de crucial influencia política entre los que figuran el Consejo de Relaciones Exteriores, la Comisión Trilateral y el Bilderberg Group, entidades, todas ellas, financiadas por los grandes oligopolios económicos, cuyos intereses representan.
Por lo demás, la intervención del trust Rockefeller en las esferas políticas no es un fenómeno reciente, pues, como ya se apuntara, sus primeras manifestaciones vienen de muy atrás. Ya en fechas tan tempranas como el período presidencial de McKinley (1897-1901), las maniobras políticas de la Standard Oil se hicieron patentes sin el menor disimulo. De hecho, el soborno a los miembros del Senado estadounidense llegó a convertirse en algo habitual. Sobran testimonios fehacientes al respecto, entre ellos varias cartas dirigidas por John Archbold, brazo derecho de John D. Rockefeller, a otros tantos senadores, señalándoles las medidas a adoptar, agradeciéndoles los servicios prestados y notificándoles el ingreso en su cuenta de la correspondiente gratificación. Por otro lado, el factotum y eminencia gris de la Administración McKinley, Mark Hanna, era un viejo amigo y estrecho colaborador del patrón de la Standard.
Al presidente McKinley le sucedió Theodore Roosevelt, quien, presionado por la indignación pública, se vio en la necesidad de abordar el tema de los turbios manejos de los grandes consorcios, aunque no tardaría en dejar bien clara su posición al respecto. Y al hacerlo, no sólo subrayó la absoluta inoperancia de la normativa antimonopolística, sino que calificó a los trusts de inevitables, añadiendo que "todo esfuerzo por desmantelarlos resultaría fútil, a menos que se hiciera de una manera que ocasionara un grave detrimento a todo el cuerpo político".
Téngase en cuenta, por otra parte, el hecho de que, desde hace largo tiempo, las campañas electorales de todos los candidatos políticos estadounidenses son costeadas con los fondos aportados por los magnates económicos de aquel país. Dada la magnitud de las cifras necesarias para afrontar dichas campañas, resulta claro que las posibilidades de cualquier candidato que no cuente con tales ayudas son totalmente nulas; y no hará falta decir que los dueños de la economía suelen saber muy bien en quién invierten.
Ya en la década de los cincuenta, fue uno de los candidatos a la Casa Blanca, Robert Taft, quien manifestó que "desde 1936, todos los candidatos republicanos a la presidencia de los Estados Unidos han sido nominados por el Chase Manhattan Bank". Aparentemente, el punto álgido de la intervención del clan en la vida pública iba a producirse durante los años en que Nelson Rockefeller se convirtió en uno de los principales protagonistas de la política norteamericana. Pero ese capítulo no debe considerarse sino como una anécdota circunstancial, ya que las oligarquías económicas han demostrado sobradamente su inclinación a ejercitar su dominio de forma indirecta y sin estridencias, sirviéndose para ello de sus correspondientes peones políticos. El caso de Nelson Rockefeller, pues, obedeció menos a los manejos hegemónicos de la plutocracia, mejor ejercitados por otros conductos, que al afán de notoriedad del personaje en cuestión.
La trayectoria de David Rockefeller, por el contrario, se sitúa en el extremo opuesto a la de su hermano Nelson, y responde bastante mejor a las coordenadas clásicas del poder plutocrático ejercido más allá y muy por encima de las contingencias políticas de cada momento. Un poder que, en el caso de David Rockefeller, ha venido basándose en una amplia red de influencias y relaciones sociales tejida a lo largo de decenios por las Fundaciones del Trust, así como en los puestos de primer rango detentados en organismos tales como la Round Table, el Consejo de Relaciones Exteriores, la Comisión Trilateral o el Bilderberg Group, sin contar la presidencia del Chase Manhattan Bank. Y no es en los estamentos políticos, sino en los organismos de ese tipo, donde reside el auténtico poder.
Todo lo reseñado hasta aquí no ha sido más que una sucinta muestra de la influencia ejercida en la vida pública estadounidense por el clan Rockefeller, escogido como paradigma de unas prácticas extensivas y comunes a todos los trusts financieros. Lo oportuno, por tanto, será completar este repaso dedicando algunas líneas a las influencias de la saga en el ámbito de la política exterior.
Si, como en el primer caso, nos remontamos a los principios de la dinastía, podremos comprobar que, ya en la época de su fundador, la Standard Oil contó para su expansión exterior con la estrecha colaboración de las instituciones políticas estadounidenses. El propio John D. Rockefeller anotaría en su libro autobiográfico "Random Reminiscences" que "una de las entidades que más nos ha ayudado ha sido el Departamento de Estado", aunque se le olvidara añadir que, para hacer más grata esa ayuda, muchos de los embajadores y cónsules norteamericanos figuraban en la nómina de la Standard, percibiendo a cambio de sus servicios las oportunas compensaciones económicas.
Uno los capítulos más lucrativos de las actividades comerciales de la Standard en el exterior se sitúa en el ámbito de los conflictos bélicos. En la década de los veinte, la Standard de Nueva Jersey formó un consorcio con la corporación petroquímica alemana I.G. Farben. Las relaciones comerciales entre ambas compañías continuaron después de la subida de Hitler al poder, e incluso se prolongaron durante los primeros años de la guerra. Y es que los buenos negocios no entienden de otras desavenencias que no sean las económicas. Una carta dirigida en 1939 por el vicepresidente de la Standard, Frank Howard, a sus socios de la Farben, se expresaba en términos tan elocuentes como éstos: "Hemos hecho todo lo posible por trazar proyectos y llegar a un modus vivendi, independientemente de que los Estados Unidos entren o no en guerra". Por otro lado, uno de los más destacados directivos de la Rockefeller Brothers Inc., Lewis Strauss, desempeñó también un papel relevante durante las postrimerías del conflicto. Este polifacético personaje, que a su condición de banquero asociado a la firma Kuhn&Loeb, añadía la de consejero gubernamental, fue el promotor de la Misión Técnica destacada por el gobierno norteamericano al término de la 2ª Guerra Mundial para la captación de científicos nazis; también en este caso el pragmatismo de Strauss se impuso a su origen étnico.
Posteriormente, tanto la guerra del Vietnam, como la árabe-israelí de 1973, dieron lugar a numerosas denuncias acusando a los trusts petroleros (la EXON y la SOCONY de Rockefeller entre ellos) de lucrarse con la primera y, más aún, de promover la segunda con el propósito de provocar el alza de los precios del crudo. En tal sentido se manifestaron el rotativo Washington Observer y, muy especialmente, una documentada obra publicada en 1974 por C.Baker bajo el título "The Great Rockefeller Energy Hoax".
En los países sudamericanos las actividades económicas del trust Rockefeller, y de las restantes macrocompañías norteamericanas, se beneficiarían de la política oficial diseñada por el Departamento de Estado para esa región, política basada en el principio de la prioridad de los intereses privados estadounidenses sobre cualquier consideración de carácter político.
Otro de los principios que han regido la política exterior de los Estado Unidos en el Tercer Mundo, y que sirvió de cobertura a la actuación de los grandes trusts, fue formulado precisamente por Nelson Rockefeller a comienzos de la década de los cincuenta, cuando señalara la importancia que tendrían en el futuro los recursos de los países tercermundistas, así como la necesidad de asegurarse su control. Tesis que, obviamente, serían adoptadas con puntualidad por el Departamento de Estado.
De todos los miembros de la dinastía, ha sido sin duda David Rockefeller quien con más empeño y mayor éxito ha cultivado su proyección internacional. Desde los inicios de los años sesenta hasta hoy, este financiero-estadista ha recorrido el planeta en su reactor particular para entrevistarse y negociar con jefes de Estado y primeros ministros de toda laya ideológica. En todos los lugares donde recaló fue (y es) recibido con respeto reverencial, y muy especialmente en los países de la antigua órbita soviética. Esta última circunstancia sería comentada por George Gilder, un íntimo de la familia, en los siguientes términos: "Cuando David va a Rusia es tratado a cuerpo de rey. Y resulta curioso que nadie sea capaz de reverenciar, halagar y exaltar a un Rockefeller tan bien como lo hacen los marxistas".

viernes, febrero 02, 2007

IST. "IDENTIDAD, SOBERANÍA Y TRANSPARENCIA". POR PRIMERA VEZ LOS EURODIPUTADOS DE ORIENTACION NACIONAL-IDENTITARIA CONSTITUYEN UN GRUPO PARLAMENTARIO.

TRANSCRIBIMOS INFORMACION APARECIDA EN EL DIARIO lA VANGUARDIA, DE BARCELONA.

La extrema derecha acuerda formar un grupo en la Eurocámara

09/01/2007
Bruselas. (EFE).-
Eurodiputados de partidos de orientación nacionalista radical o de extrema derecha acordaron hoy en Bruselas la formación de un nuevo grupo político en el Parlamento Europeo que se denominará Identidad, Soberanía y Transparencia (IST), informaron fuentes de la nueva formación.
El grupo estará presidido por el controvertido dirigente del Frente Nacional francés Bruno Gollnisch, procesado por haber cuestionado el Holocausto, y contará con 20 parlamentarios -mínimo exigido por el reglamento de la Eurocámara- de siete Estados: Francia, Italia, Bélgica, Austria, Reino Unido, Rumanía y Bulgaria.
La entrada de estos dos últimos países a la UE el pasado 1 de enero ha sido clave para que la derecha radical lleve a término su aspiración de constituirse como grupo parlamentario, pues cinco de sus miembros proceden de Rumanía Grande y uno del búlgaro Ataka, ambas formaciones de discurso ultranacionalista y xenófobo.
Los dirigentes de IST prevén exponer mañana en rueda de prensa sus líneas políticas, pero varios de sus miembros confirmaron hoy que dos de sus caballos de batalla serán la oposición a la entrada de Turquía en la UE y al actual proyecto de Constitución europea.
"Somos defensores de las identidades nacionales europeas y hostiles a la creación de un superestado burocrático europeo que las ponga en riesgo de desaparición", resumió a Efe Gollnisch, cuyo partido aporta seis miembros al grupo, entre ellos, el candidato a las elecciones presidenciales francesas Jean-Marie Le Pen.
La nueva formación incluye otros destacados representantes de la extrema derecha europea, como la italiana Alessandra Mussolini, nieta del dictador Benito Mussolini, o Andreas Molzer, único eurodiputado del Partido Liberal Austríaco (FPO), la agrupación que anteriormente lideraba el ultranacionalista Jorg Haider.
Sin embargo, algunos de sus miembros se desmarcan de la etiqueta radical.
"En lo que a mis respecta, rechazo absolutamente la condición de extremista. Somos claramente un grupo formado por partidos de ala derecha y defensores de las identidades nacionales", dijo el diputado del ultranacionalista flamenco Vlaams Belang, Franck Vanhecke.
"Hay parlamentarios de los grupos tradicionales que comparten nuestros postulados y yo espero que tengan el coraje de reconocerlo y se unan a nosotros", aseguró por su parte Luca Romagnoli, eurodiputado de la formación italiana Llama Tricolor.
Con la excepción de los cinco rumanos y del búlgaro, el resto de los miembros de IST son actualmente eurodiputados en activo integrados hasta ahora en el grupo de los no inscritos.
Además de ganar presencia política, la creación del grupo propio les permitirá disponer de una secretaría y beneficiarse de los créditos financieros previstos en el presupuesto del Parlamento Europeo.
Con sus 20 diputados en un hemiciclo de 764 escaños, IST parte en cualquier caso como el grupo menos numeroso de una institución donde, a la espera de la adscripción de rumanos y búlgaros, el Partido Popular Europeo cuenta con 264 asientos; el Partido Socialista, con 200; y la Alianza de Liberales y Demócratas, con 90.

martes, enero 30, 2007

CRONICA DE UNA GUERRA ANUNCIADA: USA CONTRA IRAN.

Objetivo Irán.

¿Por qué no se dan cuenta los "USamericanos" de lo que va a ocurrir?

Por Paul Craig Roberts.

CounterPunch.

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens.

El público USamericano y el Congreso de USA se exasperan por la determinación del régimen de Bush de escalar la guerra en Iraq. Una manifestación masiva de protesta tiene lugar hoy en Washington DC, y el Congreso expresa su desacuerdo por la decisión de Bush de intensificar la guerra en Iraq.
Todo está muy bien. Sin embargo, no se encara el verdadero problema – la amenaza de un ataque del régimen de Bush contra Irán.
En lugar de aminorar una guerra, Bush comienza otra. Todo el mundo lo sabe y discute el ataque planificado por Bush contra Irán en numerosos foros. Sólo los USamericanos no se dan cuenta. Unos pocos senadores han dicho que Bush no debe atacar a Irán sin aprobación del Congreso, y artículos en Internet muestran una percepción mundial de que Irán está en la mira del régimen de Bush. Pero el Congreso y los medios – y la manifestación en Washington – se concentran en Iraq.
¿Qué se puede hacer para que la conciencia USamericana se coloque al unísono con el resto del mundo?
En Davos, Suiza, la reunión del Foro Económico Mundial, una conferencia en la que se discuten temas de la globalización económica, abrió el 24 de enero con una discusión del ataque planificado por Bush contra Irán. El Secretario General de la Liga de Estados Árabes y banqueros y empresarios de aliados de USA como Bahrein y los Emiratos Árabes Unidos advirtieron todos del próximo ataque y de sus catastróficas consecuencias para Oriente Próximo y el mundo.
Escribiendo para Global Research (24 de enero), el general Leonid Ivashov, vicepresidente de la Academia de Asuntos Geopolíticos y ex jefe del Estado Mayor Conjunto de los Ejércitos Rusos, pronosticó un ataque nuclear USamericano contra Irán para fines de abril. El general Ivashov presentó el razonamiento neoconservador que forma la base para el ataque y concluyó que las protestas del mundo no pueden detener el ataque de USA contra Irán.
Habrá conmoción e indignación, concluye el general Ivashov, pero USA se saldrá con la suya. Escribe:
"Dentro de semanas, veremos que la máquina belicista informativa comenzará a funcionar. La opinión pública ya está bajo presión. Habrá una creciente histeria militarista anti-iraní, nuevas filtraciones de información, desinformación, etc.... La probabilidad de una agresión de USA contra Irán es extremadamente elevada. No está claro, sin embargo, si el Congreso de USA autorizará la guerra. Puede necesitarse una provocación para eliminar este obstáculo (un ataque contra Israel o contra objetivos de USA incluyendo bases militares). La escala de la provocación puede ser comparable al ataque del 11-S en Nueva York. Entonces el Congreso ciertamente dirá "Sí" al presidente de USA."
El régimen de Bush ha dejado en claro que está convencido de que Bush ya tiene la autoridad para atacar a Irán. El régimen arguye que la autoridad forma parte de los poderes de comandante en jefe de Bush. El Congreso autorizó la guerra en Iraq, y las recientes declaraciones públicas de Bush han pasado la responsabilidad por la insurgencia iraquí de al-Qaeda a Irán. Irán, ha declarado Bush, está matando a soldados de USA en Iraq. Por lo tanto, Irán está cubierto bajo la autorización para la guerra en Iraq.
Tanto Bush como Cheney han dejado en claro en declaraciones públicas que ignorarán toda oposición parlamentaria a sus planes de guerra.
Por ejemplo, CBS News informó (el 25 de enero) que Cheney dijo que una resolución del Congreso contra la escalada de la guerra en Iraq "no nos detendrá." Según Associated Press y Yahoo News, Bush descartó la desaprobación del Congreso con su declaración: "Yo soy el que toma decisiones."
Todo está preparado para un ataque contra Irán. Dos fuerzas de ataque de portaaviones han sido colocadas en el Golfo Pérsico, aviones de ataque de USA han sido llevados a Turquía y a otros países fronterizos con Irán, sistemas de defensa antimisiles Patriot han sido trasferidos a Oriente Próximo para proteger instalaciones petroleras y bases de USA contra represalias con misiles iraníes, y montones crecientes de desinformación pretendiendo una responsabilidad de Irán por la insurgencia en Iraq están siendo provistos a los crédulos medios de USA.
El general Ivashof y todo el mundo en Oriente Próximo y en la conferencia de globalización de Davos en Europa comprenden el orden del día del régimen de Bush.
¿Por qué no comprenden los USamericanos?
¿Por qué el Congreso no ha dicho a Bush y Cheney que se iniciarán instantáneamente procedimientos de destitución si inician una guerra más amplia?
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Paul Craig Roberts fue Secretario del Tesoro Adjunto en el gobierno Reagan. Fue editor asociado en la página editorial del Wall Street Journal y editor colaborador de National Review. Es coautor de "The Tyranny of Good Intentions."

Para contactos escriba a:
PaulCraigRoberts@yahoo.com

lunes, enero 22, 2007

NACIONALISTAS RADICALES SIGUEN SIENDO PRIMERA FUERZA POLÍTICA EN SERBIA.

VICTORIA DEL NACIONALISMO RADICAL SERBIO A PESAR DEL FLAGRANTE INTERVENCIONISMO DE LA UNION EUROPEA Y DE ESTADOS UNIDOS EN LAS ELECCIONES DEL DOMINGO 21-1-2007.
El Partido Radical del nacionalismo serbio confirmó su primacía entre los partidos de Serbia, aumentando su votación de un 27% a un 28%.
La parte indomita del pueblo serbio ha rechazado, en éstas elecciones, doblegarse servilmente a las imposiciones del supraimperialismo norteamericano concertadas con la oligarquía dominante en la Unión Europea.
Rusia exige respeto a la voluntad independiente de los serbios.


( Fuente: Reuters)

Ultranacionalistas reclaman victoria elección Serbia

Por Douglas Hamilton


BELGRADO (Reuters) -
El ultranacionalista Partido Radical reclamaba la victoria en las elecciones nacionales del domingo en Serbia, en un desaire de los votantes al llamado de las potencias occidentales por un gobierno más dispuesto a cooperar en el diálogo sobre Kosovo y en la entrega de criminales de guerra.
La oposición radical, el partido más fuerte de Serbia en varios años, no daba señales de perder su respaldo pese a las advertencias occidentales.
Una proyección del resultado mostró que los ultranacionalistas alcanzaron un 28 por ciento de los votos, un punto más que en la última elección parlamentaria del 2003.
"El Partido Radical ha ganado estas elecciones," dijo Tomislav Nikolic, el candidato de los radicales para primer ministro, en ausencia del líder del partido, Vojislav Seselj, quien es juzgado por crímenes de guerra en La Haya.
Pero Nikolic se lamentó de no haber alcanzado el 50 por ciento de los votos.
"Eso estropea nuestra celebración, porque estamos convencidos de que vienen días duros para Serbia," dijo el líder radical. "Hasta que los radicales formen un gobierno, las cosas serán duras para Serbia," agregó.
Las capitales occidentales se mostraban temeroso respecto al futuro de Serbia por el hecho de que el partido opositor Democrático pro-occidental del presidente Boris Tadic casi dobló su votación, al 22 por ciento.
La proyección del Centro de Elecciones Libres y Democracia, basada en los resultados contabilizados hasta ahora, mostraban que ninguno de los dos partidos con mayor votación tuvieron suficiente respaldo como para tener una mayoría parlamentaria.
Las potencias de Occidente habían sido claros frente a los serbios, de que éstos debían dar la espalda al nacionalismo si esperaban unirse a la Unión Europea y a la OTAN y dejar atrás una década de aislamiento, guerras y sanciones bajo el liderazgo del dictador Slobodan Milosevic.
La canciller de Alemania, Angela Merkel, a cargo de la presidencia temporal de la Unión Europea, afirmó tras una reunión con el mandatario ruso Vladimir Putin que esperaba que las elecciones nacionales fortalezcan las "fuerzas democráticas" en Serbia.
Ello se traduciría en que el influyente y ultranacionalista Partido Radical de Serbia -que insiste en que es tan demócratico como cualquier otro, pero se resiste a la presión de las potencias de Occidente- no logre llegar al gobierno.
Sin embargo, Putin ofreció su apoyo a los nacionalistas serbios y dijo que Rusia no respaldaría ningún intento para otorgar la independencia a los albanos de la provincia de Kosovo, si Belgrado se opone.
La mayoría de los serbios considera los comicios como una oportunidad para un futuro próspero, pero están conscientes de que las perspectivas económicas están ligadas a las complicadas alternativas políticas que decidirán su relación con la Unión Europea y la OTAN.
El país aún se está recuperando de una década de sanciones y aislamiento tras el gobierno del fallecido dictador Slobodan Milosevic, quien fue derrocado en el 2000. En las últimas semanas de las campañas políticas, las potencias occidentales destacaron que son los serbios los que deben decidir si desean un lugar en la nueva Europa.
"Los votantes serbios tienen la oportunidad de decir claramente que no quieren compartir la visión retrógada de extremistas que estarían felices de convertir a Serbia en un país aislado y cegado por el nacionalismo, dentro de un mar de estados miembros de la Unión Europea y la OTAN," declaró el embajador estadounidense Michael Polt.


(Reporte Adicional de Ivana Sekularac y Matt Robinson)

domingo, enero 14, 2007

Patagonia: ADEMAS DEL ENCLAVE NORTEAMERICANO DE THOMPKINS AHORA TENDREMOS EL DE CASTRO-MARAMBIO.

He encontrado en la web-red un sitio ( http://www.nuevoaccion.com/ a cuyo director aprovecho de dirigir este email) que es expresión de una extrema derecha cubana funcional al imperialismo norteamericano (y que a su vez es expresión del supra-imperialismo mundialista de la globalización del mercado apatrida).Este sitio es un periodico digital llamado cacofonicamente NUEVO ACCION y en su edición de hoy trae una reveladora información sobre ciertas siniestras maniobras de la familia Castro reinante en Cuba y consistente en establecer un enclave patagónico (con una pata en el territorio chileno y otra en el argentino) regentado por quien en su momento gerenciaba las operaciones castristo-cubanas de narcotrafico internacional, o sea nos referimos a MAX MARAMBIO.Esta operación de la geo-estrategia cubana en la Patagonia ha quedado al descubierto a raíz de la visita inspectiva que está realizando FIDELITO.Cabe preguntarse si la estancia patagónica chileno-argentina que está comprando la dupla Marambio-Castro Balart va a ser colindante con el enclave patagónico chileno-argentino del norteamericano Thompkins.

PETRAS, 15-1-2007.

Reproducimos este documento en http://elcarteropetras.blogspot.com

EDICIÓN DEL LUNES 15 DE ENERO, 2007
LLEGA FIDEL CASTRO DIAZ BALART A CHILE PARA CUADRAR CAJA CON MAX "EL GUATÓN" MARAMBIO
INSPECCIONARÁ LA ESTANCIA QUE VA A COMPRAR O QUE YA COMPRÓ EN LA PAMPA CHILENO-ARGENTINA


Para los viejos y asiduos lectores de "Nuevo Acción" no tiene nada de sorprendente la noticia de la llegada del primogénito del casi difunto "emperador" de Cuba a Chile, acompañado de su actual esposa, pues se recordarán de nuestros reportajes sobre las actividades y la enorme fortuna que maneja el chileno Max "El Guatón" Marambio, como testaferro de la familia Castro y de otra noticia exclusiva de este diario, en la que denunciábamos que la familia Castro había dado órdenes a Marambio de adquirir una extensa hacienda en el límite de la pampa chilena con la pampa argentina,, procurando que la propiedad abarcara extensas zonas de ambas naciones. Dijimos en aquella información (ir a los archivos de Nuevo Acción en la columna a la izquierda de esta página) y ratificamos hoy, que se ordenó el gasto de varios millones de la fortuna que la familia Castro tiene en Chile, bajo el cuidado de Max Marambio, para la adquisición de dicha remota Estancia.
Con Fidel Castro a punto de "largar el piojo" se no lo ha hecho ya, la familia Castro comienza a preocuparse de los muchos millones que manejan testaferros como Marambio y comienzan a atar cabos, para evitar sorpresas. Y la sorprendente visita de "Fidelito" tiene ese propósito, aunque se la disfrace de otra cosa.
Terminmos esta información con el final de la escueta nota que sobre la visita de Fidelito publicó "El Mercurio de Chile" el sábado. "El domingo, Castro parte a recorrer los canales australes junto a un exclusivo grupo de científicos, y el jueves regresa a Cuba". ¡ Huelgan los comentarios!
¡AMÉRICA EN PELIGRO!

From: "Aldo Rosado" <aldorosado1@bellsouth.net>

sábado, enero 06, 2007

Walhalla Ediciones: OBRAS DE ARNALDO ROSSI.


Walhalla ediciones. Incorporaciones

Manifiesto contra la usura y la servidumbre del interés del dinero. Gottfried Feder, 119 p. Los argumentos contra la usurocracia y el horizonte posible para liberarse de la esclavitud de la finanza internacional . $ 12, 4 euros.

Editorial Cielo Abierto

Carlos A. Disandro:Tradición y pensar americano. Arnaldo C. Rossi. 22 p., $ 4, 2 e.
Semántica y raza. Arnaldo C. Rossi. 39 p. Vista sobre Werner Sombart y Hans F.K Gunter. $ 4, 2 euros.
Polis, diálogo y global invasión. (desde la perspectiva platónica) Arnaldo C. Rossi, 39 p., $ 4, 2 euros.
La inspiración política y su metadesfonde. Arnaldo C. Rossi, 20 p., $ 3, 1 euro.
Brahms y su inspiración laboriosa. Arnaldo C. Rossi, 22 p.. Magnífico escrito realizado en conmemoración del centenario de la muerte del gran compositor, y que fue publicado en Ciudad de los Césares. $4, 2 euros.
Argentina frente al poder mundial. Juan D. Perón (reportaje, junio de 1966) 67 p.. Un análisis en aquel entonces del panorama internacional y de Argentina, absolutamente vigente, con las respuestas correctas para afrontar y renacer. $ 5, 3 euros.
La segunda guerra de la independencia. Discursos de los generales Juan D. Perón y Carlos Ibáñez del Campo sobre nuestra independencia y la Patria Grande . 47 p., fotos, $ 4, 2 euros.
Breve historia del anticristo. Vladimir Soloviev, 63 p. $ 5, 3 euros.
Testimonio: Habemus Papam?. Importante artículo publicado en Einsicht por el Dr. Heller, conocido en Argentina gracias al Dr. Disandro, referido a la destrucción interna de la Iglesia luego de Pio XII. 16 p. $ 2, 1 euro.
Poemas de los senderos. Arnaldo C. Rossi, 51 p. Conjunto de poemas bellos con brillante pluma. $ 4, 2 euros.
El Pampero Americano. Revista de excelente contenido con temas de actualidad e historia. Número disponibles: 10,11,12,13. $ 4, 2 euros.

Raza y destino. Adolf Hitler, 215 p. Obra escrita en 1928 a modo de extensión de Mi Lucha describiendo fundamentos doctrinarios. Ambos textos serían luego corregidos desde 1934 revisando ciertas posiciones. $ 20, 7 euros.

El mito de la sangre. Julius Evola, 241 p. Desde la Antigüedad hasta lo contemporáneo, un profundo estudio del pensamiento respecto a las razas, sus diferencias y desempeños psicofísicos. $45, 7 euros.

La religión prohibida. José M. Herrou Aragón. 118 p. Cuál sería la única religión que verdaderamente ha sido y es perseguida por todas las demás religiones del mundo? Porqué es absolutamente diferente a todas las demás?. Cómo se puede adormecer y esclavizar a la humanidad, y cómo puede despertarse? $ 24, 9 euros.

Otras novedades literarias, videos y dvd en www.videoswalhalla.com

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viernes, diciembre 29, 2006

REVOLUCION BOLIVARIANA EN EL INTERIOR DE VENEZUELA: LA VÍA VENEZOLANA PARA REEMPLAZAR LA DEMOCRACIA REPRESENTATIVA BURGUESA.

El siguiente artículo es interesante porque muestra una experiencia política que se está desarrollando para acabar con la democracia representatica, con el demo-liberalismo, que tanto hemos atacado historicamente los nacionalistas alternativos.

La vía venezolana.


Por Michael Albert

¿Ir a Venezuela? Allí hay maravillosas cataratas y montañas; magníficas olas, playas, y sol. Pero hoy en día la mayor atracción es la revolución. En octubre pasé una semana en Caracas, lo que no es mucho para sacar conclusiones pero creo que merece la pena reflejar aquí lo que encontré y lo que sentí allí. Mi primer, y personalmente el más sorprendente posiblemente, encuentro con la Revolución Bolivariana se produjo en el Ministerio de Participación Popular, creado- según me dijeron- por el expreso deseo de Chávez “de que la gente asumiera el poder”. Pregunté a los funcionarios con los que nos entrevistamos, “¿Qué quiere decir eso de que la gente debería tomar el poder? Después de señalar que durante miles de años de “imperios impidiendo que la gente participara en la política”, que habían culminado “en el Imperio Norteamericano”, el funcionario afirmó que “EE.UU. había tenido 200 años de gobierno representativo, pero en su sistema la gente cede el control a otros”. Por el contrario en Venezuela, “proponemos humildemente un sistema donde la gente tenga el poder en una democracia participativa y sea protagonista. Queremos una nueva clase de democracia para conseguir un nuevo tipo de sociedad”. En la pared había un diagrama con sus objetivos, en el que se veían muchos círculos pequeños, otros más grandes a diferente nivel, etc. La idea- continuó-, “era crear muchas asambleas o consejos de ciudadanos locales de base, donde la gente directamente pudiera expresarse.” Esos consejos locales serían los cimientos principales de “un nuevo sistema de democracia participativa”. El nivel inferior del proyecto se centra en comunidades con “hábitos y costumbres comunes”, dijeron los funcionarios. “Los concebimos formados por entre 200 y 400 familias, o entre 1.000 y 2.000 personas cada uno. Por supuesto, uno podría imaginar también la existencia de unidades más pequeñas dentro de cada consejo local pero era algo que no estaba previsto como inmediato ni en su agenda ni en sus diagramas. En su momento, las unidades locales envían “un portavoz electo” a otras asambleas de nivel superior. Los consejos en este segundo estrato “abarcarían una región geográfica más amplia” y allí, a su vez, se elegiría otro portavoz para un nivel superior”, etc. “creando así una red que cubriría “parroquias, municipios, Estados y toda la sociedad en su conjunto”. Los funcionarios encargados de la participación, al explicar sus diagramas y sus objetivos, afirmaron que las unidades más pequeñas se pretendía que llegaran a ser el “centro de la toma de decisiones del nuevo régimen venezolano”. Chávez y este Ministerio confían en tener- afirmaron- “3.000 asambleas locales operativas para el próximo año”. Su objetivo era tener “las suficientes constituidas en todo el país, en 4 ó 5 años, para representar a 26 millones de venezolanos”. No querían “una dictadura del proletariado ni de cualquier otro tipo”, dijeron. Sorprendentemente, también dijeron que no querían “aquello por lo que murió el Che, aunque deseaban aprender de la experiencia”. Aspiraban a crear algo nuevo, desde abajo. Yo les pregunté, “¿qué ocurriría si las asambleas locales desearan cierta política que los ministros, los legisladores o Chávez no quisieran? “No hay problema alguno”- contestaron- “las asambleas, una vez constituidas y en activo, son las que mandan”. Pero, repliqué, “vosotros, seguramente, no queréis que una asamblea de 100 familias tome decisiones que afecten a todo el país”. “Exacto” -respondieron- “las asambleas locales sólo pueden tomar decisiones finales sobre asuntos de su incumbencia”. “Supongan que una asamblea decide que quiere cambiar algo relacionado con la delincuencia, que tiene que ver con los tribunales federales o la policía, o algo semejante, que trasciende a esa comunidad” - pregunté- “¿Qué ocurre entonces? ¿Cuándo se cambian las leyes o la política?” “En cada nivel debería producirse una respuesta”, me replicaron. “Las asambleas de nivel más bajo harían lo que quisieran sobre asuntos de su comunidad, pero la delincuencia afecta a más de una comunidad y requiere consultar a niveles superiores inmediatos donde se deben debatir también esos asuntos. En el ámbito municipal, podrían cambiar ordenanzas, etc. para dar también respuesta. Y después podría plantearse en otro nivel superior”. “Está bien”, volví a preguntar “Imaginen que una asamblea local quiere implantar el derecho de voto a una edad más temprana. Lo llevan al nivel superior inmediato y también es bien acogido. ¿Tiene que presentarse ante los legisladores y éstos pueden decidir?” Se me dijo que las asambleas locales podían enviar a través de su portavoz la propuesta al consejo inmediatamente superior de las estructuras democráticas. “Si hubieran tomado una decisión que afectara sólo a los vecinos locales, que es todo lo que ocurre ahora, como en el caso de la edad para votar en las elecciones locales, se aprobaría sin más, bajo su supervisión y sin tener que discutirlo en otro ámbito más amplio.” Pero si sus deseos tuvieran mayor alcance, como una nueva ley electoral para las elecciones generales, “sus propuestas deberían ir hacia arriba, hasta el nivel necesario para después volver a las bases de todas las asambleas para que todos opinen”. Estos bolivarianos, encargados por la Administración de Chávez de poner en marcha un régimen político nuevo, en paralelo, no quieren más representantes en la toma de decisiones que los imprescindibles. Quieren que la propuesta de una asamblea se presente en el nivel superior, y que no se decida por representantes sino que la discutan los portavoces y luego las lleven de vuelta a sus asambleas locales, a todas ellas eventualmente, para que decidan todos. “Si se produce el apoyo-se me dijo-, entonces se aprobaría la nueva edad para votar, tanto si lo quieren o no Chávez o los alcaldes o los legisladores”. Les dije que debe haber muchos alcaldes, gobernadores o burócratas, elegidos o nombrados, que van a obstaculizar este proyecto, al no querer que su poder quede reducido o que crezca el de la gente. Sí, se me contestó, “hay muchos burócratas que disfrutan del cargo desde hace veinte o treinta años y alrededor del sesenta por ciento de ellos ponen trabas a la propuesta”. “Incluso entre los ministros de la Administración de Chávez”, pregunté, “¿algunos no se resienten ante la idea de ser desplazados del poder para obedecer los deseos del pueblo? El poder popular de Cuba comenzó con muchos de los ideales que Ustedes exponen”, señalé, “pero nunca llegó al estadio en el que el poder nacional fuera participativo. ¿Creen que el Gobierno de Chávez ayudará a que el sistema asambleario alcance su pleno desarrollo o, pasado un tiempo, el sistema de asambleas tendrá que presionar al Gobierno para conseguir todo el poder?” La respuesta fue: “sólo la población organizada puede decidir. Estamos en camino de inventar una nueva democracia. Tenemos que ir más allá de lo que hemos tenido antes. No hay nada garantizado, pero estamos intentando avanzar”. No es necesario, sin embargo, dijeron los funcionarios, eliminar o entrar en conflicto abierto con las viejas estructuras, sino que el nuevo sistema se construirá en paralelo, al lado del que existe ahora y demostrará con el tiempo su validez. Mucho de lo viejo se incorporará, otra parte no. Pero en cualquier caso, en su momento, las viejas estructuras se verán reemplazadas por la impresionante realidad del éxito de las nuevas, no por la imposición ni por la fuerza. “¿De qué manera las iniciativas de Chávez van a animar a la gente a crear esas asambleas locales?, pregunté. La estructura final de las asambleas estaba en desarrollo, me dijeron los funcionarios, y existían varias ideas sobre cómo ponerlas en marcha. He aquí lo más instructivo y sorprendente de todo lo que escuché: “Los bolivarianos tenemos un programa para que los ciudadanos de los barrios obtengan la propiedad de sus viviendas actuales. Sólo necesitan solicitarlo, pero para que la solicitud sea aceptada tienen que hacerlo en grupos de 200 o más familias”. En ese caso, los habitantes consiguen sus casas y es de esperar que la comunidad de familias se convierta en una asamblea de base. “¿Se están encontrando que el Gobierno tiene que animar a la gente para que participe?”, pregunté, a lo que los funcionarios respondieron: “La gente está tomando la iniciativa pero es muy importante que el Gobierno los apoye”. Que la gente asuma el poder supone “una nueva manera de pensar y una nueva cultura”, dijeron. “El presidente y nosotros estamos trabajando mucho para que la democracia participativa sea una realidad pero todos tenemos limitaciones que superar en nuestras mentes, así como las viejas estructuras”. Ha sido una idea recurrente. En Venezuela, aunque ha habido golpes de Estado y lucha contra el capital y el imperialismo externo, en la actualidad la lucha parece que se centra más contra la impronta del pasado o incluso contra las costumbres y las creencias de la gente pobre. “¿Cuántas personas apoyan ya este programa?”, pregunté. “El diseño final de las asambleas acaba de ser anunciado”, contestaron, “pero el objetivo general del poder para el pueblo puede que lo comprenda y lo apoye con fuerza alrededor de un cuarto de la población, y espero que pronto serán más”. Y enfatizan que no quieren un sistema “que dé el poder a otras personas”. No quieren “una democracia representativa”. En el modelo venezolano, la gente elige “portavoces del pueblo, no representantes”. Todo lo que se proponga en una asamblea llegará a otras unidades superiores por medio del portavoz elegido y volverá a las bases, a través de otro portavoz para ulterior discusión y debate. Lo que se decida en los niveles más bajos será obligatorio. “El país tiene 335 municipios”, señalaron, “y alrededor de 255 están con el presidente”. Las discusiones sobre la policía y los tribunales estaban en marcha, me dijeron, pero no pude hablar con nadie que trabajara en esos aspectos del cambio y, aparentemente, era un asunto que todavía estaba lejano. Aquellos funcionarios me dijeron que el “socialismo que intentamos construir incorpora la experiencia de los intentos de Rusia, Cuba, etc. pero no quiere empresas dirigidas por el Estado o una dictadura. Tenemos que crear nuestro propio modelo para reducir la semana laboral, para defender la naturaleza, para establecer la justicia social tanto en el plano colectivo como en el individual. Si el capitalismo continúa, acabará con el planeta. Tenemos que encontrar la forma de que todo el mundo tenga un mejor nivel de vida pero también debemos preservar el planeta. Tenemos que conseguir individuos decentes que piensen en la comunidad. Eso es lo que estamos buscando”.
Ejemplos adicionales
En lo relativo a la salud, aunque no pude hablar con ningún funcionario del Gobierno directamente implicado en el programa, o con algún doctor que dispense medicamentos, está claro que de nuevo el Gobierno no ha echado por tierra las viejas estructuras ni tiene intención de hacerlo sino que en su lugar, en cooperación con Cuba, -que ha enviado 20.000 médicos-, el Gobierno ha puesto en marcha nuevas clínicas por todo el país, y dispensa en los barrios (sic en el original) atención sanitaria, llevando a los pobres atención sanitaria local por primera vez. Se nos dijo que esas clínicas atienden a las necesidades de la gente, actúan de forma bastante democrática, y tienen médicos que cobran el salario medio de un obrero y, con frecuencia, menos. El pueblo adora las clínicas y estoy seguro que los funcionarios del sistema sanitario chavista tratan de acabar con las viejas estructuras mediante la presión competitiva de las nuevas, pero sin actuar de forma directamente coercitiva. Visitamos barrios, que eran gigantescas extensiones en las laderas de las colinas, cubiertas de pequeñas casas parecidas a chozas, y vimos de tramo en tramo las nuevas clínicas construidas, pequeñas pero limpias, en las que trabajan los médicos cubanos. Comparadas con nada -que es la comparación exacta-, suponen una enorme mejora y ayudan a comprender el apoyo a Chávez de las comunidades de los barrios. Nos enteramos de la existencia de un Plan de Salud Oftalmológica, que incluso ofrece operaciones oculares gratis de diversos tipos- 500.000 en diez años- para los ciudadanos pobres de Estados Unidos. Los venezolanos se hacen cargo de los viajes y los cubanos realizan la cirugía. Yo mismo, que tengo problemas de visión, escuché atentamente, mientras sonreía para mis adentros. El mismo modelo en general era el que inspiraba el proyecto dirigido a la alfabetización en Venezuela. Con la misma lógica y metodología, este proyecto se lleva a cabo sin luchar contra lo anterior sino poniéndolo en marcha a su lado. En menos de dos años, según un informe de Chávez aparentemente verificado por la UNESCO, ha acabado con el analfabetismo. En efecto, también se está utilizando el modelo incluso para la educación superior. El Gobierno no ha actuado sobre las universidades nacionales, privadas o públicas sino que. después de que fracasara la huelga de la industria petrolera durante la última tentativa de golpe, cuando casi un tercio de los gestores y técnicos de la industria fueron despedidos por haber participado en el intento de derribar al Gobierno, ya no se tuvo necesidad de muchos de los edificios administrativos que utilizaba la petrolera. Es obvio que el gasto burocrático y el fraude habían sido enormes Así que un grupo de aquellos edificios liberados se transformaron en la nueva Universidad Bolivariana. La nueva universidad se regía por consejos de trabajadores y el ministro de Educación del Gobierno se convirtió en su Rector. Llegado un momento, canceló el Consejo y tomó la decisión de que en su lugar hubiera reuniones de grupos más pequeños, y que él sólo se relacionaría con sus representantes. Este paradigma característico de un planificador central interactuando con un lugar de trabajo y exigiendo una cadena de mando en él, obstaculizando así la autogestión, resultó preocupante. La revolución bolivariana está haciendo juegos malabares con muchas tendencias enraizadas en numerosos aspectos de la vida social pero la pedagogía de la nueva universidad es- lo aprendí en entrevistas que mantuve con un profesor- muy innovadora, enfatizando el servicio que los estudiantes prestan a las diversas comunidades con proyectos prácticos, conectando sus estudios con las necesidades y circunstancias sociales, y considerando las calificaciones como una tarea compartida por estudiantes, claustro de profesores y vecinos de la comunidad. En una entrevista de Justin Podur con el anterior Rector de la Universidad, éste se expresaba así: “Demostraremos que se puede tener calidad y equidad en la educación. Formaremos profesionales completos que sean ciudadanos. Aprenderán ética, responsabilidad social, respeto por las identidades latinoamericana y caribeña, solidaridad, y respeto. Los profesionales que salgan de esta institución trabajarán para la transformación de la sociedad. La universidad será un pensador crítico que pueda estimular a otros y plantear preguntas. Nuestro currículo se basa en “ejes” de la educación. Cualquier programa o plan de estudios -por ejemplo una ingeniería o un programa de magisterio- es su “eje profesional” pero Usted tiene también un eje cultural, un eje político, un eje ético, otro estético, y un eje de interacción social comunitario donde se trabaja directamente con sectores de la sociedad que han quedado fuera de la universidad desde sus inicios”. Se nos dijo que la Universidad Bolivariana tiene unos 7.000 estudiantes, y alrededor de 700 personas en el equipo, de las cuales 250 son personal no docente y sólo 120 son profesores con dedicación completa. Algunos profesores se oponen a la nueva pedagogía por ser demasiado flexible. Otros la consideran demasiado comunitaria en su orientación. En las reuniones hay radicales y reaccionarios. Algunos profesores se resisten a la tendencia de impartir clases al personal no docente. Otros se oponen a tener unos sueldos más igualitarios para todos los empleados. Unos se resisten al intento de llevar los recursos de la Universidad al interior del país, mediante el establecimiento de misiones fuera de Caracas para promover la enseñanza superior y tender la mano, por primera vez, a las zonas rurales de Venezuela. En términos generales, la Universidad Bolivariana compite con el resto del sistema de educación superior ofreciendo una experiencia en desarrollo pero ya dramáticamente diferente. Que el ministro esté al frente de la Universidad Bolivariana podría no ser lo óptimo en términos de autogestión de los trabajadores, pero se nos dijo que él habla con frecuencia y de forma convincente de demostrar que las nuevas aproximaciones son mejores y de reemplazar las antiguas estructuras por la vía de que la gente perciba los beneficios del cambio. No resulta sorprendente que los estudiantes de la Universidad Bolivariana sean en su mayoría pobres, que es lo contrario de lo que pasaba en el antiguo sistema. Los vínculos entre las Facultades y las cooperativas locales que, a su vez, se han constituido con salarios iguales y consejos para la autogestión, se están ampliando continuamente, dando lugar a un tipo de mundo paralelo al existente con anterioridad. Si consideramos también otro de los principales sectores de la vida social- los medios de comunicación- está surgiendo el mismo modelo que hemos visto. Una ojeada a los periódicos diarios muestra que de los 25 primeros artículos desde la portada en adelante, 20 de ellos eran amplios ataques o duras críticas a Chávez. El resto se dedicaba a otros temas. Esto es lo normal un día tras otro, se me dijo. Los periódicos son propiedad de empresas privadas, por lo que no resulta raro que sean hostiles a las posiciones de Chávez. Pero Chávez no los censura, ni mucho menos piensa en nacionalizarlos o en controlarlos. Lo mismo ocurre con las principales emisoras de televisión. En relación con éstas, no obstante- y apuesto a que algo parecido ocurrirá con la prensa dentro de poco -, el Gobierno tiene una estrategia en curso. El gobierno Chávez ha creado una nueva televisión, VIVE TV, como hizo con la Universidad Bolivariana. La visitamos y recorrimos sus instalaciones. La mayor diferencia de salarios, entre el director de la compañía y la gente que limpiaba, era de 3 a 1, pero la nueva política de salarios, que se iba implantando lenta pero progresivamente, era conseguir el mismo salario para todos mediante un constante incremento de los salarios más bajos hasta conseguir la paridad. VIVE tiene unos 300 empleados. Su equipamiento no era el de la CBS pero era excelente y tenía un potencial impresionante. La nueva web de VIVE tiene sus programas archivados para que los vea el mundo. El equipo directivo de la cadena es, por supuesto, una asamblea de trabajadores. A los trabajadores de VIVE que carecen de conocimientos se les ayuda a tomar cursos, incluyendo cursos de producción televisiva, que se dan en las mismas instalaciones, y esas instalaciones se usan también para enseñar a ciudadanos de Caracas y otros sitios a filmar en sus propios locales. En realidad el objetivo de la cadena es dar la palabra a la gente. Sus programas, nos contaron, presentan a gente normal hablando de lo que piensan, incluyendo gente de lejos de Caracas, lo cual es una novedad en Venezuela. Para conseguirlo, VIVE lleva a cabo mucha formación comunitaria y distribuye cámaras a ciudadanos locales, de forma que gente de todo el país pueda enviar sus filmaciones e incluso programas acabados, para su emisión nacional. En ciertos aspectos, VIVE es como una cadena de cable local en los EE.UU., excepto que es nacional y sus objetivos son mucho más altos. Además, el deseo de incorporar las semillas del futuro en la estructura actual es mucho más explícito y radical, y los empleados se ven a sí mismos presentando al país y al mundo un nuevo tipo de medio de comunicación que, esperan, sea un modelo a seguir por otros. VIVE no tiene anuncios, “para evitar ser controlados”. En los programas hay mucha crítica al Gobierno, dado que muestran opiniones de la calle. Pero esta crítica, a diferencia de la de las cadenas privadas generalistas, es honesta y de corazón, no prefabricada. Es constructiva y no un intento de hacer daño. Además de VIVE y la cadena pública nacional, directamente bajo el control del Gobierno, también hay una nueva ley federal que impone a las cadenas privadas que el 25% de sus programas sean de productores independientes y no de las propias cadenas. Es una especie de requerimiento de servicio pero, curiosamente, es VIVE la que forma a la mayoría de estos productores subcontratistas. Aquí de nuevo vemos pruebas de una incursión contra las viejas formas de actuar que es legal, que tiene muchos frentes y que se manifiesta tanto con nuevas instituciones que crean nuevas formas de actuar ante actitudes y hábitos recalcitrantes, como con el reto que estas nuevas instituciones suponen a las viejas, por un efecto de contraste o directamente compitiendo con ellas, así como inyectando ideas a través de los productores independientes. Venezuela también se ha embarcado en la creación de una cadena continental, que emita noticias y voces de la calle en toda Latinoamérica, pero no tuvimos oportunidad de visitarla como para comentar. En cuanto a la economía, Venezuela parte con enormes ventajas respecto a otros países del Tercer Mundo. La industria petrolífera está nacionalizada y es la pieza fundamental de la economía. Es más, la industria petrolífera provee al país de una gigantesca cantidad de ingresos, mucho más de lo que ningún país disidente ha podido tener nunca al intentar crearse un camino propio. De la misma forma, el petróleo no sólo provoca un gran interés estadounidense sino que también resulta ser una considerable defensa contra su intervención. Un alto funcionario de la industria petrolífera nos explicó que aún hay muchas multinacionales que tienen contratos en diversos sectores de la industria petrolerífera venezolana. La reacción del Gobierno no ha sido enfrentarse a ellas, y mucho menos expropiarlas, sino crear nuevas cooperativas que ejerzan las mismas funciones y que intenten competir con las multinacionales. Estas nuevas cooperativas son autogestionarias. Normalmente intentan tener salarios iguales para todos e incluso en las menos igualitarias la proporción es como mucho de tres a uno. Además, se garantiza un salario social mínimo. Se está empezando a poner en marcha lentamente la federación de las cooperativas, facilitando el intercambio entre ellas mediante normas sociales más que de mercado. El objetivo, me parece a mí, es que con el tiempo los contratos vayan casi exclusivamente a las cooperativas de forma que las multinacionales se irán por su propio pie, sin necesidad de confrontación. Pregunté a los funcionarios si competir en el mercado como estrategia para echar a las multinacionales no corría el riesgo de mantener la mentalidad mercantilista, pero no entendieron bien la pregunta. Igualmente, la pregunta de si les preocupaba que al utilizar como estrategia clave la competencia en el mercado se impusieran los viejos métodos y objetivos a la auto-gestión, reduciendo en gran medida sus posibilidades de cambio e incluso dando lugar, quizás, a nuevas jerarquías, tampoco pareció encontrar eco. Hay una oposición inmensa al capitalismo y la propiedad privada. También hay una fuerte oposición a las grandes diferencias de salario. Hay bastante oposición a las diferencias jerárquicas que producen pasividad y dominación. Pero poca gente parece ser hostil a los mercados en sí mismos. Uno de los pocos que parece rechazar los mercados, sin embargo, es el propio Chávez. ¿Cómo si no podemos explicar su posición ante la economía internacional que no sólo rechaza, como era de esperar, el FMI, la OMC, el Banco Mundial y especialmente el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA), sino que presenta una alternativa basada en la ayuda mutua, que viola de forma efectiva las tasas de cambio del mercado para establecer transacciones que tienen en cuenta los verdaderos costes y beneficios sociales, y con el compromiso de compartir las ganancias del intercambio no sólo de forma equitativa sino de la manera más ventajosa para los participantes más pobres? Ésta parece ciertamente ser la lógica que guía el amplio abanico de acuerdos que está firmando Venezuela, no sólo con Cuba sino con muchos países vecinos, así como con algunas fábricas ocupadas de toda Latinoamérica; por ejemplo, proporcionando petróleo a precios increíblemente bajos y con facilidades, a menudo a cambio de bienes y no de pagos. Esto es muy parecido a la histórica ayuda por parte de Cuba a países más pobres a precios irrisorios, pero la escala es tremendamente mayor, y allí donde Cuba ofrecía gente, por ejemplo médicos, Venezuela está ofreciendo recursos y productos acabados, de forma que subvierte mucho más directamente la lógica de mercado. Volviendo a mi conversación con el funcionario de la petrolera, cuando le pregunté sobre la posibilidad de que CITGO (la empresa de distribución de gasolina propiedad de Venezuela que opera en EEUU.) se planteara tener una asamblea de trabajadores para autogestionarse, igualar los salarios y cambiar la división del trabajo, no sólo para beneficiar a los que trabajan en CITGO sino como una demostración dentro de EE.UU. del potencial de la equidad y la auto-gestión para el resto de trabajadores estadounidenses, el funcionario se excitó visiblemente, hasta el punto de querer llamar a otros para hablar de ello. Una discusión posterior sobre la posibilidad de que Venezuela hiciera incursiones, a través de CITGO u otros, en los medios de comunicación y en la distribución de información en EE.UU. , en vez de que la información siempre fluyera en la dirección opuesta, aún causó más revuelo. Los funcionarios del Ministerio del Petróleo nos dijeron, y también lo confirmaron sindicalistas y otros, que en Venezuela, como en Argentina, hay un movimiento, aún en sus inicios, para “recuperar” empresas fallidas o en proceso de quiebra. La diferencia es que mientras en Argentina esto ocurre en contra de la voluntad del Gobierno, en Venezuela el Gobierno las celebra e incluso las fomenta. De hecho, el Gobierno ha elaborado una lista de 700 empresas en tal situación y urge a los trabajadores a ocuparlas y hacerlas funcionar ellos mismos. Sin embargo, otra diferencia es que en Venezuela el método de toma de decisiones se llama cogestión, que incluye a la asamblea de trabajadores y a representantes del Gobierno. La ventaja de este método es que a menudo el gobierno es más izquierdista que los trabajadores locales, lo cual ayuda a educarlos y motivarlos. La contrapartida es que la inclinación centralista de un Gobierno y la inclinación participativa de la autogestión están en contradicción. Vimos ambas tendencias en la Universidad Bolivariana, donde el ministro intentaba imponer una pedagogía radical a unos profesores a veces contrarios a ella, pero donde a la vez se reducía la influencia de la asamblea de trabajadores. No obstante, parecía que por el momento el Gobierno está intentando hacer tantas cosas que si hay recuperación masiva de empresas la participación gubernamental sería mínima y los trabajadores en la práctica se auto-gestionarían. Además del movimiento de fábricas recuperadas, el gobierno venezolano también está creando cooperativas nuevas. También son cogestionadas, al menos en teoría, y también tienden a tener igual remuneración, etc. Estas cooperativas son a menudo locales y pequeñas, de todo tipo, desde tiendas de ropa a pequeñas empresas de construcción, pero existen planes para crear nuevas empresas para fabricar ordenadores, para la extracción de minerales, una aerolínea, etc. Si entendí bien lo que dijeron, esperan que las cooperativas ganen en competencia a las viejas empresas capitalistas, una expectativa razonable dado que las cooperativas tienen menos gastos fijos (al tener menos gestores y que cobran menos, así como por la nueva división del trabajo) y que los trabajadores de las cooperativas tendrán una inclinación a producir de forma más consistente y más activa con las nuevas relaciones sociales. El peligro de la estrategia, sin embargo, es que al operar bajo las normas y métodos del mercado, y específicamente al intentar competir con las viejas empresas con reglas definidas por éste, pueda crearse una burocracia gestora e imbuirse de una orientación más competitiva que social, inclinándose hacia lo que se llama socialismo de mercado que, en mi opinión, sigue siendo un sistema que aún tiene una clase dirigente o coordinadora, que funciona en base a precios competitivos y búsqueda de la plusvalía, en vez de un enfoque que les empuje hacia lo que los venezolanos más radicales claramente desean, que es una economía sin clases, participativa y autogestionaria, en la que la gente se mueva por motivaciones sociales, se gane la vida bien y sea eficiente, teniendo en cuenta todas las implicaciones sociales y buscando el bienestar personal y colectivo. En las empresas capitalistas, que siguen dominando los otros sectores aparte del petróleo, también hay un cambio de tendencia. Los trabajadores se identifican más con el Estado, viendo en él a un aliado que con sus iniciativas está facilitando, como nos dijo una líder sindical, “un momento más prometedor para el cambio”. Esto ha llevado a que los trabajadores de las empresas capitalistas “se enfrenten a las viejas normas y métodos sindicales” y se sientan inquietos “encallados en las viejas relaciones mientras otros crean cooperativas”. Esta sindicalista estimaba que “el 80% de los trabajadores venezolanos apoyan a Chávez”. También dijo que por eso los mejores sindicatos intentan favorecer la autogestión incluso ante propietarios capitalistas. Nos dijo que “aunque al principio ocupar empresas fallidas era sólo auto-defensa”, intentar proteger “los trabajos y los derechos sindicales”, últimamente los mejores sindicatos están buscando “estrategias más consistentes para conseguir la cogestión y la autogestión”. Nos explicó que “hace cinco o seis años el típico trabajador venezolano no tenía ninguna conciencia de clase, pero ahora la revolución bolivariana estaba despertando la conciencia de clase no sólo en los trabajadores sino en todo el mundo”. Le pregunté qué ocurriría si “los trabajadores de una empresa capitalista en funcionamiento, conociendo a otros trabajadores que han hecho cooperativas o recuperado empresas y que disfrutan y controlan sus propias condiciones, y además tienen salarios igualitarios, se rebelaran contra sus jefes y pidieran al gobierno que tomara la empresa y la hiciera autogestionaria”. Contestó que probablemente se buscaría un arreglo de forma que le dieran a los propietarios “créditos e inversiones si aceptaba la cogestión con los trabajadores”. Le pregunté por qué los ejecutivos “harían algo tan estúpido, algo que sería claramente un primer paso hacia su desaparición. ¿Por qué iban a hacer eso, incluso si tuvieran un beneficio a corto plazo?”. De nuevo le pregunté si había “trabajadores que intentaran ocupar una empresa que funcionara bien, sin darles nada a los propietarios, simplemente tomarla. ¿Por qué no había en Venezuela trabajadores que buscaran eso? ¿Y qué ocurriría si lo hicieran?” La sindicalista respondió que “claro que los ejecutivos no son idiotas, pero creen que nosotros lo somos”. Habló de que los sindicatos diseminaban “el virus revolucionario en los trabajadores” y, al preguntarle de nuevo cómo era que no se diseminaba más rápido y por su propia iniciativa, culpó de ello a los “antiguos líderes sindicales, que tienen miedo a dar nuevos pasos”. Pero también dijo que “hace dos años nadie habría creído que una fábrica gestionada por los trabajadores fuera posible y ahora hay más de 20, y 700 están en estudio para ocuparlas y hacerlas funcionar”. Resaltó la necesidad de hacer todo esto “y a la vez ir aumentando la concienciación de la gente”. Dijo que “ir demasiado deprisa, sin que la gente lo quiera, no funcionaría”. Y remarcó que los ejecutivos “siguen intentando manipular y comprar a los trabajadores, especialmente a los líderes”. También le pregunté a esta sindicalista, que era la responsable de relaciones internacionales, sobre los contactos con movimientos y sindicatos estadounidenses. Nos informó que había sindicatos chavistas que tenían contactos con “la AFL-CIO [principal asociación de sindicatos en EE.UU., N. del T.] de California, con algunos sindicatos de base y con el movimiento contra la guerra” pero no con la cúpula nacional de la AFL-CIO porque éstos “siguen dando dinero a la antigua burocracia y apoyando los golpes de Estado”. Le pregunté qué proporción de los asalariados era femenina y contestó que “el 50% aproximadamente”. Le pregunté sobre las diferencias de salario entre hombres y mujeres y dijo que no había diferencia en los mismos trabajos pero que “las mujeres no obtenían tantos trabajos buenos como los hombres”. Le pregunté si la cosa iba mejor en las fábricas recuperadas y dijo que “Por lo que yo sé, las cosas van algo mejor, sí, pero lejos de lo ideal”. Nos explicó que “la doble obligación de las mujeres, en el trabajo y en casa, es el principal obstáculo para involucrarse más en tareas sindicales”. Le pregunté si el movimiento bolivariano se estaba ocupando de esto y contestó que “la nueva Constitución establece que el trabajo doméstico debe considerarse como trabajo a efectos de la seguridad social” pero al preguntarle si los hombres y las mujeres lo estaban haciendo de forma más paritaria, ella contestó que “eso progresaba muy pero que muy lentamente. A niveles de base, las mujeres participan, a pesar del doble o a veces triple trabajo, pero nuestros hombres son muy machistas y por desgracia muchas mujeres los malacostumbran haciendo todas las tareas del hogar”. Explicó que su situación era atípica porque tenía mucha ayuda en casa.
Resumen
Como resultado de este viaje, a mí me parece que: 1) El movimiento bolivariano, y en concreto el presidente Hugo Chávez, está llevando a la población hacia la izquierda. Es más, el movimiento bolivariano, y especialmente el presidente Hugo Chávez, están intentado reemplazar las viejas formas capitalistas con nuevas formas que llaman anti-capitalistas, participativas, socialistas y bolivarianas, entre otras. No están directamente ocupando o eliminando las viejas estructuras por la fuerza. Están funcionando legalmente dentro de los parámetros de la sociedad para fomentar la creación de nuevas formas y así mostrar por contraste, y a través de la socialmente aceptable competencia, que las viejas formas venezolanas eran inferiores, esperando que con el tiempo las nuevas formas vencerán legalmente a las viejas. Pero en cuanto a cómo serán esas nuevas formas hay mucha más claridad en cuanto a las normas y estructuras políticas que a las económicas. A uno le gustaría ver una campaña nacional de debate, exploración y concienciación, para clarificar y explicitar los objetivos últimos de la revolución así como hacer que el conocimiento de esos objetivos y una continuada crítica y enriquecimiento fueran un bien nacional, no una posesión de unos pocos líderes. 2) El inusual enfoque para el cambio que están llevando a cabo los bolivarianos tiene como aspecto vanguardista que el liderazgo bolivariano está programática e ideológicamente muy por delante de la población, e intenta que esa población se mueva más allá y más rápido de lo que por sí sola desarrollaría. Pero tiene como aspecto anarquista que el movimiento se está alentando, incluso por lo que respecta al presidente, de abajo arriba. Intenta existir en paralelo y triunfar sin violencia, incluso sin confrontación. Intenta sembrar las semillas del futuro en el presente para evitar generar una nueva clase dominante. Intenta ganar adeptos por los hechos, no por la fuerza. 3) La importancia de un solo líder, al menos si es como Hugo Chávez, parece ser un beneficio inesperado. Hasta ahora Chávez ha sido no sólo simpático e inspirador, audaz y valiente, dispuesto a saltarse todos los protocolos e impulsar un programa tras otro, experimentando y aprendiendo, sino que además ha mostrado una remarcable reticencia a utilizar los beneficios del poder central, siendo incluso una pieza clave de influencia anti-autoritaria. Al mismo tiempo, también es cierto que la importancia de un líder como Hugo Chávez, aunque sea quizá inevitable, es un débito. El líder podría convertirse en un megalómano o podría desaparecer, y en este momento cualquiera de las dos posibilidades sería un desastre. Un problema relacionado es la falta de una oposición seria de izquierdas. La revolución se beneficia del debate, la diversidad y el desacuerdo, pero estos atributos tienen problemas cuando se desarrolla una mentalidad de asedio. Uno se pregunta quién sucederá a Chávez y cómo surgirán nuevos líderes a no ser que haya una masiva educación popular en liderazgo y en los objetivos de la revolución. 4) Finalmente, la idea de derrotar al viejo sistema por la vía de la competencia con el nuevo sistema creado en paralelo es claramente beneficiosa ya que evita un conflicto prematuro e indeseado que podría dar al traste con el proyecto bolivariano, aunque también se nutre de sus ventajas e ignora sus debilidades. Pero la idea de competir con el viejo sistema es también negativa al menos en un aspecto, porque se arriesga a instaurar métodos y cualidades competitivas y fomentar estructuras clasistas y burocráticas, y porque puede ignorar a ciertos elementos recalcitrantes del pasado que requieren atención temprana no sea que luego sean un lastre para todo el proyecto. Mi impresión general es que la revolución bolivariana aún es un poco difusa. No ha enunciado políticas claramente feministas, o anti-racistas, o incluso anti-capitalistas, aunque en los tres casos las tendencias son increíblemente humanas y radicales, y se mueven con rapidez hacia la enunciación completa de objetivos y la proposición de programas inmediatos para conseguirlos. Chávez parece ser un notable detonador de ideas, y se está haciendo más izquierdista a marchas forzadas. La revolución bolivariana es más clara ideológicamente, lo cual es irónico y un poderoso testimonio a favor de su líder, dado su origen militar, por lo que respecta a la democracia política y a la participación, donde parece ya plenamente comprometida con una visión institucional bien concebida, atractiva e innovadora que sobrepasa lo que ha propuesto cualquier proyecto revolucionario desde los anarquistas españoles. El futuro no está claro. La revolución bolivariana aún podría quedarse en la socialdemocracia. La cogestión en vez de la autogestión podrían llevarles en esa dirección. Aún podría dirigirse hacia canales típicos del viejo “socialismo”. Sus estrategias de mercado y su falta de claridad sobre las divisiones de clase basadas en división del trabajo, no en las relaciones de propiedad, empujan en ese sentido. Cuando un gobierno está guiando a una población siempre hay también la tentación del autoritarismo. Pero la revolución bolivariana podría resultar un modelo notable, tanto de un mundo mejor como de una muy original forma de llegar a ese mundo mejor. Cuál de estos resultados, u otro, ocurra, dependerá en gran medida de Chávez, de los movimientos bolivarianos y del pueblo venezolano, aunque el apoyo externo masivo, especialmente para contener las inclinaciones agresivas de los EE.UU. antes de que puedan corromper o destruir el experimento, también es profundamente necesario. Me fui de Venezuela inspirado y muy esperanzado. Venezuela me parece la peor pesadilla del Tío Sam. Me sentí asombrado por la ingenuidad y resolución bolivarianas y avergonzado por mi continuada nacionalidad en el país más brutal y violento del mundo, contra la cual yo y otros radicales hemos tenido un éxito tan limitado. Esperemos que mi país pueda seguir el ejemplo de Venezuela en vez de aplastar sus aspiraciones. Esperemos que los ciudadanos de los EE.UU. lo hagan posible, sabemos que sus líderes no lo harán.


jueves, diciembre 28, 2006

CC 78: diciembre 2006. LA CIUDAD DE LOS CÉSARES PERDIDOS EN EL TEATRO CHILENO. OSCAR FONCK SIEVEKING.

Circula Ciudad de los Césares Nº 78 - Diciembre 2006

Presentación

Cuando se aproxima a la peligrosa edad de las definiciones, Ciudad de los Césares comparece, de nuevo, ante el público fiel que la aguarda.

Un joven director y su equipo han puesto en escena una obra cuyo título (“La Ciudad de los Césares perdidos”) evoca el mismo símbolo que da nombre a esta revista: Petras Banavicius y Juan Pablo Almarza la comentan, sin dejar de vincular la Ciudad de los Césares al mundo universal de los símbolos y al origen de esta nación, no menos que a la obra de Miguel Serrano, escritor chileno a quien aquí se siente tan cercano y al que su país ha negado, de nuevo, el reconocimiento que merecía.

De la política chilena a la política mundial, E.R. quiere -como es habitual en él- resumir en unos trazos lo que se puede esperar y aquello por lo que hay que luchar. “Otra vez la jurisdicción global” aborda, en concreto, el tema de la inquietante tendencia de los gobernantes chilenos -y de la clase política en general- a ponerse a disposición de los centros de poder mundial, so capa de una más esclarecida jurisdicción que a estos pobres países debe guiar.

En el mismo orden de ideas, la lucha contingente en nuestra América, una reciente publicación de combate del escritor francés Jean Parvulesco, amigo y colaborador de Ciudad de los Césares, es objeto de un comentario especial por E.J.A.(“El giro de la América Románica”).

Otro de nuestros colaboradores, Víctor Manuel Véliz, nos participa de sus impresiones (“Marcos y el EZLN. Impresiones de una renovada guerrilla”) sobre esa figura -probablemente sea desproporcionado llamarla “mítica”- que, por un momento, ha emocionado a muchos en esta América, y más allá de ella.

Una importante contribución al terreno de lo que podemos llamar, genéricamente, filosofía política, se encuentra en este número.
El cientista político Luis Oro examina el tema del idealismo y el realismo, crucial en el conocimiento como en la acción, a partir de la obra de un autor que pasa por clásico en la materia (“Idealismo y Realismo. A propósito de La Crisis de los veinte años, 1919-1939, de E.H.Carr”).
Y en la célebre contraposición que proviene de la tragedia griega, la de Antígona y Creón, el jurista Teodoro Klitsche de la Grange (“Las razones de Creón”), advierte el carácter “moderno”de este segundo personaje, con mucho de arquetípico para los gobernantes de los Estados.

Que hay otro Jorge Luis Borges que el que suelen mostrar los medios de la cultura establecida, un Borges que se necesita redescubrir, porque se oculta tal vez tras su propia fama, es el empeño en esta ocasión de Renato Carmona (“Borges para primates. Ejercicios de desfacinación”).

Y el tema, en parte mítico, en parte histórico, de cataclismos y migraciones, de hundimiento y gestación de civilizaciones, es abordado por Rafael Videla (“Construyamos arcas. La obra de Oscar Fonck Sieveking”).

Por último, como es habitual en Ciudad de los Césares, esa útil arma en la lucha por la nueva cultura: los libros. Arthur Golden (José Luis Ontiveros), José Bianco (Jesús Diamantino), Julio Torres (Australis), Daniel Lvovich (Petras Banavicius) y Pierre Krebs (EJA) son esta vez los autores presentados al público lector.º

Ciudad de los Césares. Revista de Política y Cultura Alternativas. Dirección postal: Casilla 16.480, Santiago 9, Chile. Correo electrónico: ciudad_de_los_cesares@yahoo.com

CC 77: invierno 2006. RESONANCIAS HIPERBOREAS EN MOZART. GUENON. LA IMPOSICION DE CAMBIOS CONSTITUCIONALES COMO UNA MODALIDAD DE GOLPE DE ESTADO.

Circula Ciudad de los Césares Nº 77.

LA DECANA DE LAS REVISTAS CULTURALES CHILENAS, CIUDAD DE LOS CÉSARES, EN SU DECIMO OCTAVO AÑO DE CIRCULACIÓN ININTERRUMPIDA, TRIMESTRE TRAS TRIMESTRE, ACABA DE APARECER EN ESTE SOLSTICIO DE INVIERNO MERIDIONAL.COMO SIEMPRE SON VARIADAS LOS TEMAS QUE PRESENTA PARA LA REFLEXIÓN Y LA DISCUSIÓN DE LA GENTE QUE PIENSA, DESDE LA MÁS CONCRETA COYUNTURA LOCAL (como la significación del reciente movimiento de rebeldía de los estudiantes secundarios) Y CONTINENTAL (como los progresivos realineamientos que resultan del ímpetu chavista) HASTA LAS ESFERAS MÁS TRANSCENDENTES Y METAFÍSICAS DE UN RENÉ GUENON, DE UN MIGUEL SERRANO, DE UN WOLFGANG AMADEUS MOZART, DE UN CARLOS DISANDRO, DE UN TOLKIEN O DE UN MARIO GONGORA, PASANDO POR LA CONSTITUCIONALIDAD DE LA UNIÓN EUROPEA Y POR LA HABITUALIDAD EN LA LECTURA DE LOS LIBROS.COMO SIEMPRE, CIUDAD DE LOS CÉSARES ES UN REMANSO PARA EL PENSAMIENTO DESINTERESADO SIEMPRE VALIDO Y UN ACICATE PARA GENERAR UNA ACCIÓN SIGNIFICATIVA EN LOS TIEMPOS PRESENTES.

SUMARIO:

Está en circulación el Nº 77 de Ciudad de los Césares, Revista de Política y Cultura Alternativas, correspondiente al segundo trimestre de 2006 (Casilla 16480, Santiago 9, Chile).
El contenido de la nueva entrega de esta publicación, ininterrumpida por casi diecicocho años, es el siguiente:

Presentación.

Mala educación y ejes promisorios (Erwin Robertson). Caracteriza la situación política chilena como “neo-parlamentaria” y advierte, en las iniciativas recientes del presidente venezolano Chávez, luces que alteran el cuadro monocromo de una hegemonía sin contraste.

Cambalache, nazismo y tontería (G.A.). El autor comenta el curioso discurso con que, a nombre de los bienpensantes, se quiso desautorizar al público culto que, en un principal medio de la capital chilena, elegía a Miguel Serrano como el merecedor del Premio Nacional de Literatura.

La Constitución como golpe de Estado (Jerónimo Molina). Análisis, desde el punto de vista de la filosofía política, del orden constitucional impuesto, plebiscitariamente o no, a las naciones de la Unión Europea; equivalente, a juicio del autor, a un verdadero y propio golpe de Estado (sin relación con cambios constitucionales en Chile. N.d.l.R.).

Ensayo sobre el Ensayo II (Renato Carmona). Continuación del trabajo iniciado en el número anterior de Ciudad de los Césares, en que el autor explora el ambiente intelectual de la generación del gran historiador chileno Mario Góngora.

Wolfgang Amadeus Mozart. Resonancias hyperbóreas (Carlos Disandro). A los doscientos cincuenta años del nacimiento de Mozart, el artículo que el autor dedicó originalmente al segundo centenario de su muerte, ilumina la significación epocal del gran compositor.

El legado de Guénon. Entrevista a Mark Sedgwick, profesor británico, autor de Against the Modern World, sobre el tema del tradicionalismo y el significado de René Guénon.
Jan Potocki y su manuscrito perpetuo (Jesús Diamantino Valdés). Una reflexión sobre la obra del autor polaco recientemente puesto de actualidad.

Poesía en la Tierra Media (Diego Seguí). El autor comenta un antiguo artículo de Ciudad de los Césares, dedicado a Tolkien, haciendo hincapié en la forma en que en el mismo se tradujo directamente los versos contenidos en El Señor de los Anillos.

La desaparición de los libros (José Luis Ontiveros). No se trata de la destrucción de los libros, estilo Farenheit 451, también practicada en estos días -asegura el autor- sino del abandono de los mismos, pérdida más lamentable (dice) que la de las mujeres que uno deja por la vida o desertan.Libros.

En este número se recensionan obras de Maximiliano Tomas, Andrés Neuman, Ananda K. Coomaraswamy y Joaquín Fermandois.

CC 76: enero-marzo 2006. LA METAPOLÍTICA. LA RELIGION DE LOS HOMBRES LIBRES. MARIO GONGORA. EL POETA MIGUEL SERRANO.

Circula Ciudad de los Césares N° 76

Está en circulación el N° 76 de Ciudad de los Césares, Revista de Política y Cultura Alternativas, correspondiente al período enero-marzo de 2006. Su contenido es el siguiente:

El tema de portada corresponde a dos textos que se publican con ocasión del 88° cumpleaños del escritor y ex diplomático Miguel Serrano. En La ceremonia inexistente, María Constanza Castro registra la memoria de la singular ceremonia en que, al pie del Santa Lucía, se celebró ese aniversario. Por su parte, el laureado poeta Armando Uribe Arce, en El poeta Miguel Serrano Fernández, recuerda los méritos literarios de quien es, a su juicio, un verdadero “Poeta en prosa”.
Entre las páginas políticas, Más allá de una elección, de Erwin Robertson, analiza someramente la elección presidencial chilena -en la convicción de que lo substancial no ha estado en juego, si ello era la adscripción al orden neoliberal global-, y pasa a la consideración de “más cruciales elecciones” a que está llamado el pueblo chileno, con la extensión de la jurisdicción del Comando Meridional de las Fuerzas Armadas de EU al conjunto del continente americano. Por su parte, Francisco Tudela revela La verdadera causa de la caída de Fujimori, en carta publicada en la prensa peruana, y que atañe a las presiones que las potencias mundiales no dejan de ejercer sobre las naciones de esta América. Aufhebung. El fin de la metapolítica, de Carlos Dufour, examina por fin las relaciones entre la política y lo que se ha llamado “metapolítica”, con ánimo de proceder a la “superación” –en sentido hegeliano- de esta última.
La celebración del aniversario XVII de Ciudad de los Césares y el homenaje al historiador Mario Góngora, a los veinte años de su desaparición, dan motivo a un Saludo a Ciudad de los Césares, de Arnaldo Rossi, director de la revista bonaerense El Pampero Americano, y a un Ensayo sobre el Ensayo, sobre el historiador chileno, de Renato Carmona -editor en su momento de Góngora, de Miguel Serrano y de Jorge Luis Borges, entre otros.
La religión de los hombres libres, de Hans F.K. Günther, proporciona una visión sobre una forma de religiosidad –o mejor, de piedad- que no es la propia del cristianismo y de los pueblos semíticos. Por otro lado, Víctor Véliz, en La simbología de la lira, muestra los símbolos asociados al instrumento de Apolo y a la música divina.
El poeta Francisco Véjar, en Viaje al interior del mundo de Jorge Teillier, nos revela algunas de las claves y referencias del poeta, a partir de sus propias palabras. Un escritor crítico de la sociedad contemporánea, Michel Faber, de Vicente Lastra, se detiene en una de las últimas novelas del escritor criado en Australia. José Luis Ontiveros, por último, en Saramago y la muerte céltica, se aproxima a aspectos poco destacados del escritor portugués.
Acompañan este número de Ciudad de los Césares, como siempre, las recensiones de libros: Mircea Eliade, Nicholas Goodrick-Clarke, Luis López-Aliaga, Cristián Montes Capó, Gastón Acuña MacLean y Sofía Correa Sutil son los autores que en esa oportunidad se presentan al público.



Ciudad de los Césares. Revista de Política y Cultura Alternativas. Casilla de Correos 16480, Santiago 9, Chile. ciudad_de_los_cesares@yahoo.com

CC 73:junio-agosto 2005. EL MITO. LA NUEVA EDAD MEDIA. LA YIHAD. LA FILOSOFIA POLITICA EN LEO STRAUSS.

CIRCULA

Ciudad de los Césares Nº 73

Está en circulación el Nº 73 de Ciudad de los Césares, Revista de Política y Cultura Alternativas, correspondiente a los meses de junio a agosto de 2005. Como siempre, su contenido es rico y variado:

Operaciones globales y perspectivas electorales (Erwin Robertson). La elección de J.M. Insulza para la Secretaría General de la OEA y la “operación Haití” muestran la afinidad entre el gobierno de Santiago y el global-imperialismo. Al mismo tiempo, los principales candidatos a la Presidencia de la República buscan legitimarse ante los hombres de negocios, antes que frente a su propio pueblo.
La resistencia en Irak: el debate sobre el Yihad (Dominique Thomas). Las distintas corrientes islámicas sunitas que participan en la resistencia irakí, o la alientan desde el exterior, no están de acuerdo sobre en qué medida, y en qué condiciones, ella es un yihad.
Leo Strauss y la esencia de la filosofía política (Eduardo Hernando).Lejos de ser la “eminencia gris” de los neoconservadores norteamericanos -como pretende cierta prensa-, L. Strauss ha sido un pensador preocupado por la crisis de la Modernidad, frente a la cual, para él, la respuesta está en la vuelta a la filosofía política clásica.
“Sentirán, destrozados, los lamentos”: Nicolás Palacios, Santa María de Iquique y la cuestión social (José Agustín Vásquez). El autor de Raza chilena no es sólo el “teórico” del racismo “araucano-gótico”, caro a los seguidores de Miguel Serrano, sino también el defensor de los desvalidos y testigo abonado de uno de los dramas más sangrientos en la historia social chilena de comienzos del XX. Se publica la segunda parte de este artículo iniciado en CC 72.
El Mito (Walter F. Otto). El famoso filólogo clásico -en una primera traducción al castellano de este texto- señala que el mito no constituye una modalidad “primitiva”de pensamiento, sino una realidad perenne que se sigue manifestando en la música y en la poesía. El auténtico mito se revela en la postura corporal -erguida- del hombre, en las obras (el rito) y en la palabra: “la lengua es un milagro, como un milagro es el entendimiento del ser...”.
Una Nueva Edad Media, de Nicolás Berdiaev (Luis Castellani). La idea de una “nueva” Edad Media supone ciclos que se suceden, como el día y la noche, en las analogías que usaba Berdiaev. Vivimos el comienzo de una nueva época nocturna, después del “día” del Renacimiento. Pero hay que tener presente el sentido ambivalente de la “Noche”.
El sendero inconcluso de José Donoso (Vicente Lastra). No ciertamente una figura central del boom latinoamericano, pero tampoco una figura menor, la cuestión es si Donoso llevó a término su tarea, retratar con vida propia los elementos de la chilenidad y de las jerarquías sociales.
Ensayo sobre una derecha sin cabeza (José Luis Ontiveros).El artículo del escritor mexicano no tiene que ver, como más de alguien podría pensar, con la situación política chilena, sino precisamente con la de México. Las apocalípticas revelaciones de Lyndon LaRouche, sedicente opositor al gobierno norteamericano, la hegemonía que continúa ejerciendo sobre ciertos círculos de ese país el escritor anticomunista católico Salvador Borrego, y los que el autor llama “nazis de huarache”(=alpargata), con sus probables ramificaciones en Chile, son los elementos de este descabezado sector político-ideológico.
Libros. En esta ocasión se reseñan Cántico del Sol, de Armando Roa Vial; Entre paréntesis, de Roberto Bolaño; Espiritualidad Creativa, de Jorge Ferrer; Diccionario crítico de mitos y símbolos del nazismo, de Rosa Sala Rose, y Salvador Allende. Antisemitismo y eutanasia, de Víctor Farías. Además de algunas revistas llegadas a la Redacción (las que el espacio permite).


Ciudad de los Césares. Revista de Política y Cultura Alternativas. Director: Erwin Robertson. Correo electrónico: erwinrob@yahoo.es. Dirección postal: Casilla 16.480, Santiago 9, Chile.